domingo, 21 de septiembre de 2014

Explorando la literatura

Explorando la literatura

En la pasada Feria del Libro encontramos una obra muy interesante que no tuvo mucha publicidad. Se trata delManual de Didáctica de la Lenguay la Literatura[1], una obra dirigida a los maestros que se dedican a la enseñanza de lengua y literatura.Curiosamente al leer el texto descubrimos que no es muy similar a lo que esperamos de una obra literaria. Al autor no le preocupa hacer llegar un mensaje perfeccionado en la estética, su principal preocupación es la descripción y enumeración de instrucciones y técnicas para orientar a los maestros en su tarea.

Cuando nos enfrentamos a una obra literaria, cualquiera que sea su género, nos sumergimos en un mundo enriquecido de un lenguaje bello, de descripciones que nos transportan a épocas y lugares inolvidables. Este Manual en cambio, se siente frío en su contenido. No podemos desvirtuar su valor en la enseñanza de la lengua y, por supuesto, su gran aporte a la literatura. Pero quizá es mucho más divertido leer una obra de un autor de literatura que un manual para le enseñanza de ésta.

Si pertenecemos a la afortunada comunidad involucrada con la enseñanza y el aprendizaje de la literatura, entonces encontraremos muy interesante hacer el ejercicio de leer tanto el Manual que hoy presentamos como la obra de un autor literario. Encontraremos igualmente enriquecedora la experiencia, este Manual nos guía por el camino de la enseñanza brindándonos recursos metodológicos y estrategias para avanzar en la labor. 

La obra de un autor complementa este aprendizaje, a través de ella podemos potenciar las sugerencias.Invitamos, pues a nuestros lectores comprometidos con la enseñanza de la lengua  a consultar información sobre el contenido del Manual de Didáctica de la Lenguay la Literatura en https://www.google.com.co/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=1&cad=rja&uact=8&ved=0CBsQFjAA&url=http%3A%2F%2Fwww.sintesis.com%2Fdata%2Findices%2F9788497566155.pdf&ei=HCUeVOa7FY-UsQSih4H4Bw&usg=AFQjCNHQT3BjT-f3LlUo3lTDkZB7INSt3g&sig2=eHzIzyjykIOXbET-nY79vA



[1] Martín, R. Manual de Didáctica de la Lengua y la Literatura. Editorial síntesis S.A. Madrid. http://www.sintesis.com


POR ROCIO TRIANA

sábado, 20 de septiembre de 2014

Libros de literatura sugeridos para niños de segundo grado



POR YEINE CONTRERAS

Carta a Margarita, mi maestra


Carta a mi Maestra de Español de Segundo Grado

Estimada Margarita,

Me emociona sentarme a escribirte estas reflexiones, veintiún años después de haberte conocido y compartido contigo. En segundo grado, cuando tenía siete años, fuiste mi maestra de español. Recuerdo mucho tus clases; El tono de tu voz, las expresiones de tu rostro que delataban rápidamente tus estados de ánimo, los vestidos de flores que usabas y la temperatura fría de tus manos. Tenías una importante labor: enseñarnos las categorías sintácticas y acompañarnos a leer dos libros muy especiales: El ultimo mago o bilembambundin y Las Fabulas de Nuestra América. Ahora, a mis veintiocho años, aun me cuesta mucho trabajo identificar, clasificar y pensar un texto desde sus categorías sintácticas y, también ahora, podría leer de nuevo con la misma emoción y gratitud esas hermosas historias. 

Así como tú hace veintiún años, yo hoy acompaño a niños y niñas en sus procesos de formación, mientras recorro el mío como docente de educación básica con énfasis en humanidades y lengua castellana. El camino me ha permitido revisar mi historia como estudiante de preescolar y primaria, así como también mi función como maestra. Esas dos perspectivas me invitan a  escribirte esta carta con el fin compartir contigo lo que he descubierto sobre el papel del maestro en los procesos de lectura y escritura en estas primeras edades. 

Algunos pasajes de los libros que nos leías, junto con toda la escena del salón, las compañeras, el tono de tu voz y las pequeñas conversaciones que surgían en la mesa redonda, aun están presentes en mi memoria, lo que me hace identificarme con los planteamientos de Martha Fajardo, quien en su texto El profesor de preescolar y primaria frente a la literatura para niños. Una reflexión, nos invita a convertirnos en maestros modelos, promotores y críticos. Así, veo como parte de mi amor por la lectura, surgió en esos espacios mágicos que lograbas construir para nosotras, en donde nuestra imaginación seguía el ritmo de tu lectura, sincronizando nuestra curiosidad con los retos que se nos presentaba con la historia. La sensación de gusto y disfrute que nos transmitías se impregno rápidamente en mi gusto y disfrute por las narraciones. En esta medida, veo ahora como tu forma de ofrecernos la lectura, desde una postura amorosa y apasionada, corrobora la idea de que a leer se enseña leyendo, la cual planea Fajardo como característica importante del maestro modelo.

La autora explica que los seres humanos aprendemos por imitación y afecto, por lo que la forma como el maestro aborde la lectura será crucial para la forma como aprenderán los niños y niñas a leer. En este sentido reconozco en ti la bella capacidad de hacer atractivo para tus estudiantes las historias y  estoy segura que esa capacidad surge en ti porque  leer es una actividad fundamental para tu vida. Así como la disfrutas y valoras, manifiestas tu gusto, de manera que nos invitas a descubrir y experimentar la curiosidad hacia los libros.  Recuerdo que en esos pequeños momentos, dejaba de ser importante identificar los verbos, clasificar las oraciones o dar ejemplos de sustantivos, porque lo importante era lo que iba a pasar, las hermosas ilustraciones, los problemas y aventuras que enfrentaban los personajes, y por supuestos, nuestras opiniones y sensaciones. 

Como lo expresa Fajardo, un maestro modelo logra que los estudiantes despierten el amor por leer, por escuchar y resolver problemas, por imaginar, curiosear, solucionar dudas, generar inquietudes, por disfrutar, por experimentar el ritual de la narración. Para mi proceso de formación como maestra, resalto algunas características importantes que ofrece la autora para trabajar en ellas, como la capacidad de hacer fluido y atractivo un texto, la relación de aspectos verbales y no verbales, la contextualización de las historias, la aplicación de ellas a las situaciones cotidianas, la belleza expresiva, entre otras. 

Siguiendo con las reflexiones de Fajardo, otro papel importante para el maestro es el de promotor de lectura, aquel maestro que es capaz de animar la lectura de un texto en sus estudiantes. Creo que cuando eras maestra de segundo grado, también tenias que responder con otro montón de obligaciones en el colegio y en tu vida personal; los retos de transmitir el amor por la lectura son múltiples y uno de ellos son las propias condiciones de vida. Recuerdo con mucho cariño las lecturas que compartiste con nosotras, pero también recuerdo que estas lecturas eran las programadas en la malla de contenidos para español de segundo grado. Imagino todo lo que hubieras logrado en mí y mis compañeras, si con el carisma y  dedicación con la que cumplías tus roles de profesora, también hubieras compartido un poco de tu propia vida, tus lecturas favoritas o nos hubieras preguntado por nuestros temas de interés; tal vez yendo un poco más allá de lo obligatorio, hubieras tenido la oportunidad de calar con más con contundencia en nuestro corazón curioso.

 Matha Fajardo en el texto que te cuento, dice que el maestro promotor tiene la posibilidad de con su ejemplo, experiencia y comentarios, invitar a la lectura voluntaria de los niños y niñas. ¡Cuán importante! No basta con hacer amena y amorosa la obligación de leer para cumplimiento del currículo; ir más allá es provocar la voluntad, la curiosidad, el deseo y permitir la decisión y gozo de leer, puerta al infinito de posibilidades que jamás se cerrará. Visitar la biblioteca, comentar sobre libros de gusto personal, explorar en los intereses de los estudiantes, involucrar a los padres, desescolarizar la acción lectora… estas y más estrategias nos sugiere Fajardo en sus reflexiones, las cuales también utilizo para mi propia experiencia docente: ¿Es lo suficientemente pertinente, contextualizado, interesante lo que ofrezco a leer a los niños y niñas que acompaño?

Por último, quisiera mencionarte la importante tarea crítica que un maestro debe ejercer en el ámbito de la enseñanza de la lectura, pues en sus manos está la postura de calidad y rigurosidad del material que se enseña. Fajardo dice que el maestro debe construir la capacidad de analizar, evaluar y seleccionar los libros y textos que los niños posteriormente abordarán, pues parte de la calidad de los procesos de lectura depende en gran medida de la opinión crítica y acción del profesor al respecto. El maestro critico esta preguntándose permanentemente sobre lo apropiado, para ofrecer a los estudiantes narraciones que realmente resuelvan una necesidad profunda, generen movilizaciones, invite a explorar, etc. preguntándose por las condiciones de cada uno, las motivaciones de cada uno. Ojala esto fuera lo que más cultiváramos los maestros.

Actualmente, la creciente oferta de herramientas tecnológicas nos reta a sugerir nuevas estrategias de lectura y escritura, sin embargo no basta con lograr construir un manual de instrucciones, pues la lectura, más allá de la decodificación de códigos: es la hermosa oportunidad de crecer y construirnos como seres humanos. Como Fajardo nos indica en su texto, el acto lector es un acto social y político, y tiene implicaciones que trascienden el aula de clase. Así, podemos afirmar que procesos psicológicos, cognitivos, emotivos, socializadores, participativos y creativos son enriquecidos enormemente por la lectura y que por lo tanto es un derecho al que todos los niños y niñas deben acceder. Una vez enamorados de la lectura, encontraremos para el resto de la vida un aliado para todos los proyectos que emprendamos.

Margarita, agradezco inmensamente la oportunidad que nos ofreciste de acercarnos a la lectura con pasión y diversión, también te agradezco el modelo que nos mostraste porque ahora en mi profeso de formación es importante como referente de aprendizaje y transformación. Reconozco la tarea trascendente de nuestro oficio y tu alegría fue clave para que naciera en mí la semilla de la docencia, la cual  riego con cuidado para que crezca y entregue los frutos que espero.
Gracias por dejarme compartir estos pensamientos contigo.

Cordialmente,


Lorena Mosquera Rodríguez



Criterios para seleccionar libros de literatura para los niños

Martha Fajardo establece  criterios para seleccionar libros de literatura para niños.
¿Cuáles son  esos criterios?


Los criterios que utiliza Martha Fajardo para los docentes de preescolar y básica  primaria son tres fundamentales que se deben abordar para trabajar con los niños  son:

MODELO: el maestro se presenta como un modelo guía donde los niños lo visualizan como un ejemplo a seguir (imita) el docente de preescolar y primaria debe amar la lectura , esto le permite preparar la lectura con los niños, hacer lectura en voz alta con los niños invitándolos  a ese mundo  tan maravilloso  como es el de leer, disfrutar de las historias que lee y plasmando con amor todo lo que se construye por medio de la misma.
PROMOTOR: el maestro promueve la lectura y debe tener capacidad  de motivar  a los niños  a leer  por sus propios medios (iniciativa) el maestro debe buscar libros  que despierten el interés  del niño lector incluyendo temas que ellos manejen, a su vez estas actividades deben relacionarse  con la familia, organizar círculos de lectura para que los niños interactúen con el texto y el docente pueda demostrar que la lectura es lo mejor y que hacerlo que hacerlo con gusto y con emoción.
CRITICO: el maestro debe tener una mentalidad crítica  frente a l elección  del libro o texto que va a trabajar  con los niños , basado en las propias necesidades del niño  y que por medio de la lectura  que el niño sienta que se identifica  con lo que está sucediendo y de igual manera sirva para dar una solución  pronta a su situación , para ellos existen  lecturas  que les sirven para introducirse a un mundo moderno, sacando provecho de lo que leen  motivándose  a tener amor  por los textos.

¿Qué libros seleccionaría para segundo de primaria?

Seleccionaría los siguientes:

*Una cama para tres: Autor Yolanda Reyes: En este texto se habla del miedo por las noches  y sueñas con dormir en cama de tus padres , el miedo no tiene edad, pero si no lo crees pregúntale a papá.
*Caperucita Roja: Autor Luis María  Pescetti: En este texto el papá  cuenta la historia  de caperucita  en una versión muy correcta , pero la imaginación  de Jorge  convierte  a esa caperucita  en otra muy diferente.
*La Mena  y Anisilla: Autor Hernán García Lecca: En esta historia Mena es una tortuga  enorme y miope, y su amiga Anisilla , tímida y pequeña como un anís ,vive en su sombrero  y sirve de guía, pero un día un fuerte viento  vuela el sombrero  y todo cambia. Ambas tendrán  que  aprender  a valorarse por sí solas.


POR BERTHA INÉS FERNANDEZ

viernes, 12 de septiembre de 2014

Lecturas de Ana María Machado

EL DOMADOR DE MONSTRUOS 






POR YEINE CONTRERAS





CAMILÓN COMILÓN






Carta desde Machado

Santafé de Bogotá, D.C.; 13 de septiembre de 2014

Querida Yeine:

Te escribo acerca del texto de Ana María Machado: ¿Los maestros de literatura leen y escriben? Entre gansos y vacas: escuela, lectura y literatura. Resulta que encontré algunas apuestas lectoras muy interesantes que deseo compartir contigo.

Para empezar te invito a hacer una reflexión sobre la pregunta del título. Parecería inadecuada ya que asumimos que todos los maestros leen. Pero si te detienes a pensar quizá encontrarás, como yo, que no es tan obvio. He conocido algunos maestros de literatura que se limitan a hacen su labor como meros transmisionistas de una idea. ¿Cuál? Leer es bueno. Pero no se les nota el amor por la literatura. Suponen que el hábito de leer se construye con base en estrategias y tácticas mágicas que se enseñan a los estudiantes para lograr una buena lectura.  Y luego preguntan: ¿por qué a los jóvenes no les gusta leer?

Es simple para mí: no les gusta leer porque no se han contagiado del gusto de hacerlo. Pero también es simple entender que un maestro no puede contagiar ese placer si no lo lleva consigo.

Para resolver ese dilema en el que nos encontramos ahora, vale la pena escudriñar nuestro papel de maestras de literatura, ¿no crees? Imagínate, la autora dice que es a los maestros a quienes les corresponde facilitar el encuentro de los jóvenes con la literatura. Pero, ¿tenemos suficiente pasión para alcanzarlos? Tomemos conciencia del lugar en que estamos, no podemos ser puentes hacia algo desconocido para nosotros mismos. No podemos empujar a nuestros estudiantes al abismo. Qué bueno sería para nosotras mismas empezar a descubrir el placer de la lectura. Buscar en la experiencia literaria momentos de placer leyendo sobre temas que nos atraigan y nos ayuden a edificar el edificio del entusiasmo.

El primer paso es la curiosidad. Hagámoslo, busquemos obras que nos atrapen y dejémonos llevar por la aventura de leer. Cuando logremos eso esteremos listas para enseñar a nuestros estudiantes con el ejemplo. Lo ideal, según Machado, es que sea en casa. Pero tú sabes que no todos los padres están dispuestos a ello. Tomemos la bandera del amor por la lectura. Si amamos sumergirnos en el mundo de los libros de seguro que nuestros estudiantes querrán saber qué es eso tan encantador que hallamos ahí.

Imagínate por un momento no tener que obligar a los muchachos a leer un libro, creo que todos queremos llegar a eso. Lo que podemos hacer es enseñarles la riqueza de la literatura acercándolos a los temas que les interesan. Ponernos a su nivel. Intentar pensar como ellos, buscar obras que toquen temas sobre su vida cotidiana, sobre sus problemas. Libros que hablen su propio lenguaje. Pueden verse reflejados allí, encontrarán que muchos autores se interesan en lo que les sucede. La curiosidad puede llegar al punto que se atreverán a buscar libros que traten aquellos temas prohibidos de los que ningún adulto quiere hablar…así comprenderán el verdadero tesoro que tienen en sus manos.

Te cuento mi experiencia personal. En mi casa cuando yo era muy pequeña, mis papás compraban muchos libros. Siempre había libros, pero yo prefería los cuentos. Mientras fui creciendo, el hábito de la lectura simplemente creció conmigo. Por eso encuentro muy razonable lo que dice la autora: El amor por la literatura es algo cultural, se aprende con el ejemplo. En casa tengo dos jóvenes y espero, desde luego, que tengan el mismo amor por la lectura que yo. Un día fuimos a comprar un regalo para cada uno. Fuimos a la librería y cada uno escogió un libro. Eso debió sorprenderme y además entendí que el bichito de la lectura los picó cuando les leía cuentos de niños. Te comento esto porque quiero darte un consejo para tus jóvenes estudiantes. Permíteles vivir el acto de leer con libertad. Para empezar déjalos que ellos escojan los temas de su interés para luego ir encausandolos según sus expectativas. Déjalos probar el fruto prohibido que se esconde entre las palabras. ¿Estás preparada?

Bueno creo que ya te dejé mucho en que pensar. Espero que mis palabras te sirvan de aliciente para seguir en este camino delicioso de la literatura.

Un abrazo,

Rocio.

PD: Olvidé decirte algo: sigue leyendo cuentos fantásticos a los más chicos…ellos ya llevan un terreno ganado.



POR ROCIO TRIANA


sábado, 6 de septiembre de 2014

CAMINO A CASA

Definición concepto Libro Álbum



Interpretación del texto

Este libro álbum narra la historia de una niña sin su padre. Se trata de una historia bastante conmovedora. La niña vive un tremendo drama y, aún así, sale alegremente de la escuela. A todos los niños los espera alguien a la salida menos a ella. Invita  a un león para la acompañe de regreso a casa.

Se trata fundamentalmente de una denuncia. El video muestra la indiferencia social frente a la desigualdad. La niña está tristemente expuesta a la soledad, el abandono y la pobreza.  Tiene que asumir responsabilidades que no son propias de su edad: recoger al hermanito, cocinar, etc. Como su padre no está, la madre tiene que trabajar y no puede hacerse cargo de sus hijos de tiempo completo. La niña busca refugio en el león. Quizá él tiene la sensibilidad que no tienen las otras personas. Todo en la ciudad transcurre normalmente mientras ella va galopando sobre su amigo el león. Nadie lo nota.

El león la acompaña, la defiende. Hace lo que sus padres o cuidadores deberían estar haciendo. La infancia de esta niña y su hermano es desgarradora. No hay tiempo de crecer, solo tienen que enfrentarse todos los días con la verdad que supone estar sin el padre. El león toma su lugar, hace las veces del padre cuando ruge al señor de la tienda para que les de víveres, acompaña a los niños a comer a la mesa, los cuida mientras llega la madre.
La situación de la niña hace que desee la compañía y protección de su inofensivo amigo el león. Se duerme pensando en su padre pero sabe que cuenta con el león. Al principio del video se ven las huellas de la niña caminando junto a el león; y al final las de ella junto a las de su padre. ¿Qué busca ella cuando busca al león? Buena pregunta si tenemos en cuenta que la indiferencia hacia el otro nos hace desconocerlo por completo. Nuestra cultura nos ha enseñado que los niños deben ser inocentes, esta niña perdió su inocencia muy pronto. Por todas partes se habla de solidaridad y compañerismo, de perdón y reconciliación. Pero no lo practicamos.

El Centro Nacional de Memoria Histórica, incluyó en sus exposiciones la obra “Camino a casa” que está basada en este libro álbum. Esta entidad investiga el conflicto armado en Colombia con el objetivo de dar reconocimiento a las víctimas. En dicha obra de teatro la niña se llama Aimara, tiene 10 años y su padre fue víctima de desaparición forzada.
Fácilmente la niña de nuestra historia puede ser una heredera la guerra. El video es también una invitación a defender los derechos de los más vulnerables. ¿Qué estamos haciendo nosotros los ciudadanos del común? Porque desde las instancias gubernamentales, donde se mueven tantos intereses políticos, las acciones son insuficientes.


Rocio Triana

Valoración del texto y el autor




Estrategias de Lectura