LA LECTURA Y LA
ESCRITURA EN LA ESCUELA
(RITOS
ESTABLECIDOS)
Clara Cuervo nos habla en este texto como se
establecen diferentes ritos en la adquisición de la lectura y la escritura en
la escuela y como dichas costumbres están afectan a los alumnos en cómo
perciben y se apropian de la lectura y la escritura.
Clara cuervo nos propone no limita al niño a
un solo sentido pues es indispensable involucrar los cinco sentidos, los
colores, los olores, el tacto permiten al niño comprender la realidad, las
palabra tiene color, olor, esta se siente y se evoca, el lenguaje oral y
escrito esta fundamentado en los sentidos púes esto son los que crean la
escritura.
En este punto Clara Cuervo no propone a
nosotros los futuros maestros que amenos
la lectura y que nuestro sentimientos hacia esta sean de alegría, orgullo, en
donde la lectura y la escritura sea un
encuentro con sus compañeros y sobre todo consigo mismo.
La propuesta que Clara cuervo nos
plantea frente a la imposición de la
lectura y la escritura es que nosotros
como lectores debemos preguntarnos por qué leer y escribir, es darle sentido a lo que se está haciendo“leer y
escribir”, razonar críticamente frente al por qué creando una experiencia por
la cual se permite que el alumno reflexione y se forme.
EL PUENTE
Aún recuerdo perfectamente el olor de los
libros de la biblioteca de mi tío Federico, tal vez yo tendría cinco o seis
años, lo que más me gustaba de aquellas visitas familiares era encerrarme en el
cuarto del tío y observar detenidamente como los libros estaban organizados por
colores y tamaños ese fue mi primer acercamiento a la lectura, en particular me
gustaba tomar dos libros blancos eran mis favoritos, “tal vez también porque
eran los únicos que podía alcanzar por mi estatura” la verdad ahora que lo
recuerdo realmente eran especiales, su material externo estaba hecho de gamuza,
que sensación tan estremecedora era tocarlos, no se parecían en nada a los
libros comunes que se usaban en el colegio, mi ritual antes de abrirlos era tocarlos en todas las direcciones posibles de mi mano
yo los exploraba con mi tacto, su contenido era muy colorido, allí aprendí cuan
grandes eran los dinosaurios en comparación a la proporción del ser humano al
igual que la imagen real de como se veía mi hermano y por supuesto yo dentro de la pancita de mi madre antes de que
naciéramos, eran increíbles estas ilustraciones, tal vez aquellas imágenes fueron
posible verlas solo en casa de mis
abuelos.
La verdad siempre tuve la imaginación a flor
de piel, ya que en las ocasiones en que
en el colegio se nos pedían hacer
narraciones con pequeños fragmentos de
oraciones dichas en clase, yo llegaba a esta con historias fantásticas y conmovedoras,
el problema derivaba cuando tenía que
pasar al frente a leer dicha historia a mis compañeros, era tan molesto, en
primer lugar mi maestra tenía como costumbre sentar al relator al frente de la
clase, “en estos momentos pienso que hubiese sido mejor estar en mi puesto
leería con más seguridad, con más confianza” para aquel entonces tenía mucha simpatía con un compañero llamado Sergio y me aterrorizaba equivocarme no por el
resto del grupo si no específicamente por él, quizás las observaciones que me
hacia la profesora para mí no eran tan importantes como lo que Sergio pensara
de mí, lo más cruel de aquel rito era cuando la profesora me decía haber
señorita présteme su cuaderno vamos a revisar su escrito y empezaba la tortura
frente a todos mis compañeros, las primeras observaciones de mi maestra iban
dirigidas hacia mi cuaderno. Y empezaba
con el siguiente estribillo, todas las hojas del cuaderno tiene orejas, sea más ordenada que usted es una niña, no un varón, acaso no
tiene taja puntas, que mala ortografía,
de cada palabra que le voy a subrayar tendrá que hacer planas y traerlas la
próxima clase, y el relato fantástico que había traído a clase se reducía a lo
siguiente, le pondré un punto por su participación en clase, Sentía tanta
frustración debido a tan malos comentarios que decidí no volver a escribir con
tanto esmero y cumplir mis deberes escolares medianamente como me fueran
posibles sin esforzarme.
En grado noveno nos asignaron una docente
para el área de sociales que por cierto nada tenía que ver con la lectura y la
escritura pero fue ella quien sacudió es gusto por la lectura y la escritura
que tiempo atrás habían sido arrebatados por las reglas gramaticales y demás,
Myriam Rey, nunca podré olvidar su nombre, la docente que me motivo a mí y a
mis compañeros a encontrarnos con nosotros mismos en la lectura, su táctica fue
muy simple primero ella trajo a clase un libro que le gustaba mucho y con el
cual se sentí identificada, lo leyó con tanto cariño y pasión, fue raro para mi
ver que un ser se sintiera tan parte de un texto, créanme que me costó trabajo,
hasta que ella nos pido que leyéramos el libro que quisiéramos y lo
compartiéramos con el resto del grupo, y allí estaba yo recorriendo nuevamente
los caminos de la relatoría pero esta vez de una forma diferente, quisiera
volver a recordarles que ella era una profesora de Sociales y nada tenía que
ver su materia con la lectura y la escritura o tal vez eso pensaba yo, con ella
mis compañeros, y en especial yo re descubrí que siempre tuve gusto por la
escritura, aquí ya no importaba la gramática ni el orden, ella me hizo
comprender que el contenido, lo que yo quería expresar en mis textos eran
más valiosos que cualquier norma
curricular que se basara en lo que la escuela comprendía como saber leer y
escribir.
Para finalizar quiero contarles a ustedes los
lectores de este texto que ahora cuando escribo lo hago con pasión involucro
mis sentidos, mis emociones y ya no siento temor de mostrar al mundo como
percibo la vida.
YEINE PRISCILA CONTRERAS MORALES
BERTHA INÉS FERNANDEZ
Después de la leer el texto, nos queda una gran reflexión. La autora pone en evidencia un hecho, tan obvio , que quizá no reparamos en él. Es la deshumanización del las prácticas de le lectura y la escritura en la escuela. Ciertamente los discursos institucionales hoy día proclaman su humanismo, pero el devenir escolar revela algo muy diferente. A lo largo de los años, padres, maestros y estudiantes, hemos creído en la infalibilidad del hábito de leer. Estamos convencidos que la clase de "lectores competentes" es suficiente para que nuestros hijos se conviertan en lectores amantes del libro. Nada más falso que eso. En un texto anterior, leímos que el amor por los libros se contagia; y ahora en el texto de la profe Clara, vemos que el reconocimiento de lo humano es anterior a ese amor.
ResponderEliminarTodo el error radica en la concepción de hombre que aún manejamos. Separamos nuestro intelecto, nuestra actividad académica de nuestras emociones, de nuestra vida. Tal como nos asumimos, así actuamos. Nos pensamos seres tan racionales que debemos ocultar nuestros sentimientos, nuestras emociones, nuestras opiniones personales. Realmente NO tenemos ninguna experiencia a la hora de leer ni de escribir.
La experiencia nos transforma, nos cambia. ¿Cuándo fue la última vez que nos ocurrió algo así?
La invitación del texto es a hacer de lectura y la escritura herramientas por excelencia que nos afecten de manera que podemos transformar nuestro mundo.
YEINE PRISCILA CONTRERAS MORALES
ResponderEliminarLas didácticas con que aún se sigue fomentando la lectura y la escritura en el ámbito educativo fallan y seguirán fallando, pues si como docentes empleamos el poner a un alumno a leer en voz alta frente a la clase y solo va a ser en posición critica en cuanto a su tono de voz, a la velocidad con que lee, incluso a la postura que toma cuando practica la lectura, no estaremos sembrando amor por las letras, al contrario el alumno sentirá rechazo inmediato por la clase y posiblemente por la docente pues en estos espacios el sentimiento inmediato que sentirá es la avergüenzan. Como Clara cuervo nos advierte que inicialmente nosotros somos el puente para que ellos sientan más proximidad por una lectura que nos involucre como seres humanos, con nuestros sentimientos expuestos,nuestros cinco sentidos estén presentes, en donde si exista una critica pero reflexiva, en donde el conocimiento que se adquiera, nos nutra y nos haga crecer en el ámbito educativo y personal, tanto a docente como alumno.
YEINE PRISCILA CONTRERAS MORALES
El leer y escribir es una tarea muy complicada debido que requiere de procesos establecidos, uno de ellos es la parte social, inicia basicamente desde el pre escolar aqí es donde realmente se inicia un recorrido de aprendizaje, el docente es el encargado de guiar y motivar a los estudiantes para que se involucren con los textos, y encuentren un canal de construcción que constituya una disciplina.
ResponderEliminarPor: Bertha Inés Fernández.
bertha, no se si podriamos hablar de disciplina y más desde lo que propongo. La idea es contagiar, emocionar asi como tú lo estás haciendo en tu circulo de lectura.
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