Poesía. Clara Cuervo
Para ella, la poesía es una
forma de conocimiento del mundo a través de lo estético. Aquí el cuerpo es el punto
central, es en él que se derrota la idea de este como objeto desligado de las
emociones y el pensamiento. Se convierte en un cuerpo que siente, que se emociona, que se
comparte, que se da, que construye con otro. Su apuesta es hacer del arte el
camino para promover un pensamiento estético como búsqueda de sentido en
respuesta a la violencia y al abandono a que ha estado sometido el hombre.
La poesía es una forma de
encuentro con el otro, de reconocimiento de aquello que la razón ha soslayado:
el cuerpo con sus sensaciones y necesidades. El arte es una forma de
apropiación de lo que nos ha pertenecido y que ha sido castrado por un
pensamiento racionalizador.
Cuando leemos los apartes de
los poemas del texto, vemos la descripción del cuerpo de la mujer sin
obstáculos, la poeta se narra como se percibe, describe sus formas íntimas sin impedimentos. Es chocante para una sociedad
moralista que acalla las manifestaciones corporales y niega la subjetividad.
Ese es el objetivo: que la poesía y el arte enfrenten ese pensamiento que
destruye lo subjetivo y se abra paso a la creación.
El planteamiento de Cuervo
no se limita al cuerpo desde lo estético. Va más allá y lo asume como
territorio propio que nos comunica con el mundo. En este sentido, la autora
señala que las expresiones corporales nos ayudan a construir nuestro lugar en
el mundo. El hacernos sensuales, el sentirnos bellos, el dejar volar las
sensaciones y los sentimientos a través del cuerpo son lo que nos ayuda a ser
nosotros y a construir un mejor entorno. Esta postura es contraria a la idea de
prohibición, de control, de pecado si se quiere. Asume la poesía y el arte como
libertad.
Varios autores citados en el
texto, muestran cómo el hombre es a través del cuerpo: “…crearnos
estéticamente, mirarnos, acariciarnos, cuidarnos, contenernos, alimentarnos […]
esta responsabilidad se entiende cuando me descentro de mis mismo para cuidar y
responder en pleno por el otro…”[1]. “…pertenecemos a él y él
nos pertenece […] “soy cuerpo”, acepto que las ideas, emociones, sensaciones que comparten la misma naturaleza
de mis huesos, órganos y músculos…”[2]. “…el sexo y el cuerpo
eran aspectos naturales de la vida no fuentes
de vergüenza u obscenidad […] sino como fuente de placer, sensualidad y
ternura…”[3]
El cuerpo es pues, desde la autora, el territorio desde el que
nos construimos y construimos un mundo de piel. La piel es el puente para el
conocimiento. El cuerpo nos pertenece y nos contiene, en él somos y concebimos
todo lo que nos proyecta. El arte es optar por el derecho de pronunciarnos
desde lo íntimo.
En este poema de la autora
Alina Galiano podemos observar cómo la poesía construye un mundo con el otro
desde uno mismo:
DETRÁS DE LA MIRADA
MONOLOGOS FRENTE AL ESPEJO A. SEXTON.
Poema III
Que bien logro existir
cuando en el hueco
de tu cuerpo
dejo caer tranquilamente
el rostro,
a respirar tu olor
calladamente
saboreando los ruidos
de tu sangre
MONOLOGOS FRENTE AL ESPEJO A. SEXTON.
Poema III
Que bien logro existir
cuando en el hueco
de tu cuerpo
dejo caer tranquilamente
el rostro,
a respirar tu olor
calladamente
saboreando los ruidos
de tu sangre
que en cósmico trajín
merodean los fantasmales
átomos del cuarto:
yo observo
el abandono
de tu dormir
y ese ir y venir
de tus pulmones,
la gravitante entrega de tus hombros,
en infantil contraste
con el cuello,
mientras tu mano
reposa levemente
en saturnal inmediación al seno:
es allí donde toda la luz
se hace presente
donde puedo sentir
que soy tu sueño
donde eres casi mia…..http://gallianopoetry.com/poemas/mirada1.html
Otro autor: Miguel
Hernández:http://www.los-poetas.com/a/miguel1.htm
YO NO QUIERO MÁS LUZ QUE
TU CUERPO ANTE EL MÍO
Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda.
Limpidez cuya extraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda..
¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.
No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.
Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.
Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.
Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es de día.
Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda.
Limpidez cuya extraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda..
¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.
No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.
Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.
Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.
Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es de día.
En este poema de Cesar Vallejo podemos entender
cómo el reconocimiento del otro posibilita la vida, derrota la muerte y la
violencia: http://www.los-poetas.com/b/valle1.htm#LA
RUEDA DEL HAMBRIENTO
MASA
Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: «No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
«No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando: «Tanto amor, y no poder nada contra la muerte!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces, todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar.
Al fin de la batalla,
y muerto el combatiente, vino hacia él un hombre
y le dijo: «No mueras, te amo tanto!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Se le acercaron dos y repitiéronle:
«No nos dejes! ¡Valor! ¡Vuelve a la vida!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Acudieron a él veinte, cien, mil, quinientos mil,
clamando: «Tanto amor, y no poder nada contra la muerte!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Le rodearon millones de individuos,
con un ruego común: «¡Quédate hermano!»
Pero el cadáver ¡ay! siguió muriendo.
Entonces, todos los hombres de la tierra
le rodearon; les vio el cadáver triste, emocionado;
incorporóse lentamente,
abrazó al primer hombre; echóse a andar.
POR ROCIO TRIANA
YEINE PRISCILA CONTRERAS MORALES
ResponderEliminarLa autora hace referencia a la racionalidad quien nos dicta que el cuerpo y mente van separados, es precisamente en este punto en el Cuervo nos hace un llamado a través de la poesía, y nos propone con este escrito una reflexión en donde cuerpo, alma y expresiones nos construyen como humanos, no hay separación de estos y el resultado de estas manifestaciones son arte, dicho arte representa nuestro lugar en el mundo instaurandonos en un espacio de libertad.
Yeine Priscila Contreras Morales.
Hola Yeine. Tienes razón, la racionalidad que nos escinde nos obliga a concebir un cuerpo ajeno a lo que somos en una situación en la que la razón está por encima de los sentimientos. La autora nos proporciona esta visión y nos propone una pedagogía de la estética: lo sensible, las emociones, las percepciones. No es hablar de apariencia sino de sentido. La sensibilidad del arte es el escenario para enfrentar la prohibición, como dices tú, es un espacio de libertad.
ResponderEliminarEn el poema de Alina Galiano nos muestra su sensación de bienestar al habitar en el cuerpo del otro. Describe lo que percibe a través de los sentidos de forma colorida "...saboreando los ruidos de tu sangre..."
En otro poema de Galiano, vémos que ella señala algo similar a lo que nos dice Cuervo en relación con la visión de mundo que nos ha asido impuesta y que violenta lo subjetivo. No hay lugar para ser. Tomado del libro Entre el márfil y el agua http://danielmontoly.blogspot.com/2010/10/voces-del-siglo-xxi-alina-galiano-cuba.html
ResponderEliminarTodos van tan de prisa, tan sin tiempo de ser,
que aquellas maravillas a lentitud
de ir hombro a hombro saboreando las calles,
se han quedado tan solas como los parques
y las fuentes donde se piden sueños,
la gente ya no lleva monedas en los bolsillos
para tirarle al agua,
si lo que bien se ama,
no llega a nuestra puerta despertando la casa,
llenando sus rincones de cascabeles o profundos silencios;
yo todavía guardo las cosas esenciales
por si acaso nos vemos inesperadamente:
De Galliano (corrijo la ortografía) podemos encontrar poemas que derriban abiertamente las prohibiciones cristianas que satanizan el cuerpo y las manifestaciones de deseo. Por un lado porque habla de formas y lugares de cuerpo que se mencionan en voz baja, y en segundo lugar porque la autora es lesviana y lo deja ver en sus escritos escribiendo a una mujer y a su cuerpo y a lo que le sucede a ella cuando están juntas.
ResponderEliminarDel libro: En el vientre del trópico:
"...lamiéndote las ingles,
alimentando en ti
el pabellón de las ganas,
su misterio;
llenándote la boca
de un júbilo perverso,
resonante
y piensas que te vas,
que los minutos son todos desechables,
no sientes miedo de habitar los cuerpos
o vaciarlos..." http://unionhispanoamericana.ning.com/profiles/blogs/dejas-atras-la-hora
Rocio, hermoso, gracias por esas lectura, tan profunda, y me haces ver otras posibilidades que yo no había visto.
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